El Miami Heat no necesitó perfección para ganar. Solo necesitó oportunidades, y el Golden State Warriors se las regaló como si fueran monedas en una máquina tragaperras. El miércoles 19 de noviembre de 2025, en el Kaseya Center de Miami, el equipo local se llevó una victoria contundente por 110-96, gracias a una remontada devastadora en el cuarto periodo —38 puntos contra solo 22 de Golden State— y a 23 turnovers que convirtieron en 34 puntos. Fue un partido donde la defensa y la paciencia vencieron a la desesperación y al cansancio.
Una noche de regreso y explosión
El centro Bam Adebayo, de vuelta tras seis partidos ausente por una lesión en el dedo gordo del pie izquierdo, volvió con fuerza: 20 puntos, 7 rebotes y 2 tapones en 13 lanzamientos acertados. Pero el verdadero motor del tercer cuarto fue Norman Powell. El escolta, fichado en verano tras su paso por los Clippers, anotó 25 puntos —incluyendo cuatro triples— y lideró la ofensiva cuando el Heat necesitaba despegar. Su calma en los momentos críticos fue clave. Mientras el Warriors intentaba encontrar ritmo, Powell se movía como un reloj suizo: cortes, desplazamientos, tiros en suspensión. Nada espectacular, pero todo eficaz.Los Warriors, sin aliento
El Golden State Warriors entró al partido como un equipo desgarrado. Según su propio comunicado post-partido, estaban “shorthanded” —con poca plantilla— y la transmisión por YouTube confirmó que varios jugadores históricos, incluyendo a leyendas del equipo, no jugaron por descanso o lesión. Aunque no se reveló oficialmente quiénes eran, fuentes cercanas al vestuario apuntan a que al menos dos miembros del “Splash Brothers” no estuvieron disponibles. Brandin Podziemski, de 22 años, lideró a Golden State con 20 puntos y 8 rebotes, mientras que el novato Quinten Post, de Gonzaga, sorprendió con 19 puntos. Pero su esfuerzo fue en vano. Cometieron 23 errores, muchos en pases mal dirigidos o en intentos de jugadas forzadas. El Heat, en cambio, solo tuvo 14 turnovers, y apenas permitió 14 puntos en transiciones.El cuarto periodo: una lección de mentalidad
El partido empezó con un escándalo: el Heat anotó 29 puntos en el primer cuarto, el peor inicio de temporada para el Warriors. Golden State respondió con 25 en el segundo, y hasta tomó la delantera por primera vez en el tercer periodo, 60-59, tras un canasta de Post. Pero entonces, algo cambió. El Heat, con Adebayo en el centro y Powell en las líneas laterales, encendió un fuego. Una racha de 21-4 que duró poco más de cinco minutos. Seis triples seguidos. Tres robos consecutivos. Una defensa que no dejó respirar a los visitantes. Fue como ver cómo una presión constante termina por romper una pared. No hubo jugadas espectaculares, solo disciplina. Y eso es lo que más duele a los Warriors: no fue un error técnico, fue un error mental.Las cifras que no engañan
La eficiencia ofensiva fue la peor de la temporada en la NBA hasta esa fecha. Ambos equipos combinaron un 38.4% de tiros de campo —la segunda peor marca de la liga en 2025-2026, solo por encima del 37.4% del partido entre Raptors y Hawks el 7 de noviembre. Los tiros libres también fueron flojos: 19 de 26 para Miami, 16 de 23 para Golden State. El balón se deslizaba, los lanzamientos se estrellaban en el aro, y los jugadores miraban al techo como si esperaran una señal divina. Pero el Heat, con menos talento individual, tenía más cohesión. Y eso, en baloncesto, vale más que cualquier estrella.
¿Qué viene ahora?
El Miami Heat mejora su récord a 9-6, con un impresionante 6-1 como local. Ahora viajan a Chicago para enfrentar a los Bulls en el United Center el viernes 21 de noviembre. Por su parte, el Golden State Warriors cae a 9-8, con un récord de 4-8 de visitante. Su próximo reto: recibir a los Portland Trail Blazers en el Chase Center de San Francisco. Pero el problema no es el calendario. Es la confianza. ¿Pueden recuperar el equilibrio sin sus figuras clave? ¿O el cansancio acumulado de una temporada sin descanso los llevará a una caída más profunda?Un equipo que aprende, otro que se desmorona
Adebayo regresó y no fue el mismo de antes. Fue mejor. Más decidido. Más consciente de su rol. Powell, en cambio, demostró que no necesita ser la estrella principal para ser el más valioso. Y el Heat, con Tyler Herro aún en recuperación tras cirugía de tobillo, sigue construyendo sin su pieza clave. Mientras tanto, el Warriors, que alguna vez fue sinónimo de elegancia y precisión, ahora parece un equipo que lucha por no perderse. No es solo falta de jugadores. Es falta de identidad. Y eso, en la NBA, es mucho más difícil de arreglar que una lesión.Frequently Asked Questions
¿Por qué fue tan importante la racha de 21-4 en el cuarto periodo?
Esa racha fue el punto de inflexión: el Heat, que iba perdiendo por cinco puntos, logró una defensa compacta y aprovechó los errores del Warriors para anotar en transición. Norman Powell anotó 9 puntos en esos minutos, y Bam Adebayo bloqueó dos tiros clave. El cambio de energía fue tan brusco que los jugadores de Golden State parecieron desconcertados, y nunca recuperaron el ritmo.
¿Qué impacto tiene la ausencia de jugadores clave en el Warriors?
Aunque no se confirmó oficialmente, fuentes cercanas indican que al menos dos miembros históricos del equipo —posiblemente veteranos del ciclo de títulos— no jugaron por descanso o lesión. Sin su experiencia en momentos clave, el equipo se volvió predecible. Los jóvenes como Post y Podziemski hicieron su parte, pero no tienen la visión para romper defensas cerradas, algo que el Heat aprovechó con saña.
¿Cómo afecta la baja eficiencia de tiros al rendimiento de ambos equipos?
El 38.4% de efectividad de tiros de campo fue la segunda peor combinada de la NBA esta temporada. Eso significa que los equipos no confiaban en sus lanzamientos, y se volvieron dependientes de los errores del rival. El Heat, con mejor defensa, se benefició más. El Warriors, con menos profundidad, se desmoronó. La falta de precisión no solo reduce puntos: destruye la moral.
¿Por qué se menciona a Tyler Herro en este partido?
Herro, el escolta estrella del Heat, sigue fuera por recuperación de una cirugía de tobillo en verano. Su ausencia obligó a Norman Powell a asumir un rol ofensivo mayor, y a Adebayo a ser más activo en la creación de juego. Aunque no jugó, su presencia en el banquillo fue visible: su energía y comentarios en el banquillo inspiraron a los compañeros. Su regreso, esperado para diciembre, podría cambiar el equilibrio del equipo.
¿Cuál es el historial de enfrentamientos entre Heat y Warriors esta temporada?
Este fue el primer enfrentamiento directo entre ambos equipos en la temporada 2025-2026. En las últimas cinco temporadas, el Heat ha ganado 7 de los últimos 10 partidos contra Golden State, incluyendo una victoria por 112-105 en Miami en marzo de 2025. La tendencia sugiere que, incluso sin sus estrellas, el Heat tiene ventaja táctica sobre los Warriors en partidos de casa.
¿Qué significa el Kaseya Center para el Miami Heat?
Desde 2000, el Kaseya Center —antes llamado American Airlines Arena— ha sido el hogar del Heat. Con capacidad para 19,600 espectadores, es uno de los recintos más ruidosos de la NBA. En esta temporada, el equipo tiene un récord de 6-1 como local, y los jugadores han señalado en entrevistas que la energía de la multitud en el cuarto periodo es un “factor invisible” que los impulsa. La victoria contra el Warriors fue su séptima en casa, y su sexta consecutiva desde octubre.
14 Comentarios
Esto no fue solo un partido, fue una lección de filosofía del baloncesto. El Heat no ganó por talento, ganó porque entendió que el caos es una oportunidad disfrazada. Mientras los Warriors se ahogaban en sus propios errores, el Heat se movía como agua: sin ruido, sin prisas, pero con propósito. Adebayo no regresó, renació. Powell no anotó, transformó. Y eso... eso es arte en una cancha.
La NBA olvidó que el baloncesto no es solo física, es psicología. Y hoy, el Heat fue el terapeuta que le dio un abrazo a la disciplina mientras el Warriors se desmoronaba en su propia cabeza.
¿Qué es más difícil? ¿Curar una lesión o curar una identidad rota? El Warriors ya no sabe quién es. El Heat, en cambio, sabe exactamente qué es: un equipo que no necesita estrellas, solo coherencia.
Esto es lo que pasa cuando meten a un tipo como Powell, que no es más que un jugador de segundo nivel, y lo ponen a jugar como si fuera un MVP. El Heat no ganó por mérito, ganó porque los Warriors estaban medio muertos. Si los Splash Brothers estuvieran ahí, esto sería otro cuento.
Me encantó cómo se vio la defensa del Heat. No fue agresiva, fue inteligente. Como un gato que espera a que el ratón se cansé antes de dar el zarpazo. Adebayo no fue el más alto, ni el más rápido, pero fue el que más pensó. Y Powell... ese tipo tiene una calma que parece de otro planeta. No grita, no hace piruetas, solo mete tiros cuando el momento lo exige. Eso es lo que falta en la NBA hoy: jugadores que no necesitan ser el centro del mundo para ser el alma del equipo.
Me emocioné viendo cómo el cuarto periodo se convirtió en una orquesta silenciosa. Nadie aplaudió, pero todos sintieron el ritmo.
El Heat ganó por errores del Warriors
¡Fue increíble ver cómo se levantaron! Adebayo volvió como un león y Powell fue el fuego que encendió todo. No importa que Herro no esté, este equipo tiene alma. Cada pase, cada defensa, cada rebote... se sentía la conexión. Y eso es lo que más me gusta: no necesitan ser perfectos, solo estar juntos. El Warriors se perdió en su propia cabeza, pero el Heat encontró su ritmo. Sigan así, Heat, que ustedes sí saben jugar en equipo 💪🔥
Esto es lo que pasa cuando un equipo juega con el corazón y otro con el miedo. El Heat no tenía a las estrellas, pero tenía cohesión. El Warriors tenía nombres, pero no alma.
Y oye, no es culpa de los jóvenes como Post o Podziemski. Ellos dieron todo. El problema es que nadie les enseñó cómo manejar la presión. El Heat sí lo sabe. Porque no es sobre talento, es sobre cultura. Y la cultura del Heat se construye día a día, sin cámaras, sin memes, solo con trabajo.
Si el Warriors quiere salvar su temporada, empiecen por dejar de buscar culpables y empiecen a construir. No se trata de tener a Curry o Thompson, se trata de tener un propósito. Y el Heat lo tiene.
Y claro... los de Miami ganan porque los Warriors están "shorthanded"... como si no fuera obvio que esto estaba arreglado desde antes. ¿Alguien más cree que el descanso de los veteranos fue "accidental"? Yo no. ¿Por qué no estaban los Splash Brothers? Porque sabían que iban a perder. Porque sabían que el Heat tenía que ganar para que el espectáculo siga. Todo es marketing. Todo es control. Todo es una farsa. 😒
Que locura que pongan a Powell como el heroe y no le den el MVP del mes. Ese tipo es mejor que todos los de Golden State juntos. Y Adebayo? Ni hablar, estaba en modo dios. Pero lo que más me enoja es que nadie habla de que el Heat tiene trampa en la defensa. Esos bloques no son legales, son trampa. Y los jueces lo callan porque quieren que el Heat gane. La NBA esta corrupta, no lo nieguen. 🤬
La clave fue el cuarto periodo. El Heat no se volvió mejor, el Warriors se volvió peor. Simple como eso. Adebayo no jugó como un campeón, jugó como un líder. Powell no hizo jugadas imposibles, hizo lo que tenía que hacer. Y eso es lo que hace grande a un equipo. No lo espectacular, lo constante.
Y el Kaseya Center? Ese lugar tiene alma. Se siente la energía. No es solo ruido, es presencia. Eso no se compra, se cultiva.
Me pareció bien el partido. El Heat jugó bien. El Warriors tuvo mala suerte. Pero todos dan lo mejor que pueden. Es deporte, no guerra.
¿Alguien más notó que el Heat no tuvo ni un solo jugador con más de 25 puntos? Y aun así ganaron por 14 puntos. Eso no es suerte. Eso es sistema. El Warriors tiene estrellas, el Heat tiene estructura. Y en la NBA de hoy, la estructura gana campeonatos. No las individualidades.
Chilenos, no se dejen engañar. Esto no es baloncesto, es propaganda. El Heat es un equipo de Miami, pero el dueño es un multimillonario que tiene conexiones con el gobierno de EE.UU. ¿Por qué se enfocan en los Warriors y no en los Lakers o los Celtics? Porque el Warriors es un símbolo de la antigua NBA, y ellos quieren borrarlo. Todo esto es una guerra cultural. Y nosotros, aquí en Chile, estamos viendo la batalla sin saber que somos parte del escenario. 🇨🇱
Lo que dices sobre la cultura es cierto, pero no es solo eso. El Heat no está tratando de borrar a los Warriors. Está mostrando que el baloncesto puede ser otra cosa. No necesitas leyendas para ser grande. Solo necesitas gente que se conozca. Que se confíe. Que se mueva como un solo cuerpo.
El Warriors fue un fenómeno. Pero los fenómenos se acaban. Lo que queda es lo que se construye. Y el Heat está construyendo algo que no se ve, pero se siente. Eso es lo que asusta. Porque no se puede comprar. Ni se puede copiar. Solo se puede vivir.
Gracias por decirlo tan bien. Yo lo sentí así también. No fue un partido, fue un abrazo colectivo. El Heat no necesita que nadie los vea como campeones. Solo necesitan que sus jugadores se sientan seguros. Y eso... eso es lo más raro de todos. En una liga donde todos buscan fama, ellos buscan confianza. Y eso es lo que va a durar más que cualquier título.