Miami Heat aplasta a los Bulls y sigue en la pelea
El Miami Heat volvió a dejar su huella en el Play-In, superando por tercera vez consecutiva a los Chicago Bulls en este mini-torneo que se ha vuelto una tradición reciente entre ambos equipos. El marcador lo dice todo: 109-90, un resultado abultado que refleja la diferencia de rendimiento sobre la pista de Miami.
Desde el salto inicial, la ofensiva de los Heat demostró otra vez su potencia. El primer cuarto fue un vendaval, con 39 puntos anotados, algo poco habitual a este nivel. La mano certera desde el triple —10 aciertos de 18 intentos en la primera mitad— dejó a Chicago corriendo atrás en el marcador y buscando respuestas que nunca llegaron.
El gran protagonista fue Tyler Herro. El escolta se destapó con 38 puntos, adueñándose totalmente del ritmo del partido. Más allá de su capacidad anotadora, bajó 5 rebotes y repartió 4 asistencias, mostrando madurez en ambos costados de la pista justo cuando Miami más lo necesitaba. Bam Adebayo hizo valer su presencia en la pintura con un doble-doble de 15 puntos y 10 rebotes, manteniendo a raya a los internos de Chicago en cada ataque y defensa. Desde el banquillo, Duncan Robinson apareció como una amenaza constante, sumando 17 puntos que ampliaron la diferencia en momentos críticos.
Chicago Bulls sin respuestas ante la solidez de Miami
En la otra vereda, los Chicago Bulls parecieron una vez más atascados en la misma pesadilla de años anteriores. Ni Nikola Vučević con 14 puntos ni Kobe White con 16 pudieron destrabar la ofensiva. Todo el equipo se vio incómodo frente a una defensa de Miami que no dejó espacios y punteó cada tiro. Incluso en el tercer cuarto, cuando intentaron una remontada con energía extra y cierta racha de triples, chocaron una y otra vez contra un muro que no les permitió recortar la diferencia de forma seria.
Los Bulls, que llegaban a este Play-In con la presión de revertir la historia y romper la racha de caídas ante Miami, volvieron a caer en los mismos errores: poca circulación de balón, dependientes de individualidades y sin plan para anular a las figuras rivales. La eliminación está ahora más cerca que nunca para Chicago, mientras que Miami sigue vivo, ilusionado y afinando su fórmula para sorprender a los grandes en la postemporada.
Esta victoria, más allá de la estadística, consolida la idea de que el Heat sabe cómo jugar estos partidos decisivos. Lo de Herro y Adebayo no fue casualidad; es producto de un equipo que maneja los tiempos y llega con confianza al momento justo. La rivalidad entre ambos seguirá, pero por ahora, el dominio de Miami en el Play-In no tiene discusión.
9 Comentarios
Herro estuvo brutal, no me sorprende que el Heat siga vivo. Este equipo tiene alma de luchador.
Lo de Adebayo en la pintura es otra historia de éxito.
Es interesante observar cómo el baloncesto moderno ha evolucionado hacia un juego más centrado en la individualidad, aunque en este caso, la colaboración entre Herro y Adebayo demuestra que aún es posible encontrar un equilibrio entre el talento personal y el trabajo en equipo. La disciplina defensiva de Miami, en particular, refleja una filosofía de juego que va más allá de los números.
109-90 no es una victoria, es una humillación. Los Bulls están en un pozo sin salida y nadie parece querer sacarlos. ¿Cuántas veces más van a caer así?
Los Bulls son un desastre organizativo. No tienen liderazgo, no tienen identidad, y encima se creen que pueden ganar con dos jugadores. Este equipo debería ser desmantelado. ¿Quién contrató a este staff?
miami heat es como una maquina de ganar pero los bulls son como... no se... unos gatos perdidos en la cancha? no entiendo como no pueden hacer nada bien? maybe its the coach? or the stars are just... tired? idk
Herro no es un jugador de NBA, es un fenómeno. Los Bulls ni siquiera tienen un esquema defensivo básico. Este es el baloncesto real, no el que juegan los equipos que se creen grandes pero no tienen corazón
¡WOW! ¡Ese fue un fuego de verdad! Herro prendió la cancha como si fuera un encendedor de gasolina y Adebayo fue el muro que no dejó pasar ni un suspiro.
¡Miami no juega, ¡quema! ¡Y qué lindo ver cómo un equipo entero se levanta como uno solo!
Me gusta cómo el Heat juega sin necesidad de gritar. No necesitan hacer espectáculo, solo hacer lo que saben. Es un estilo que se ve poco hoy en día. No es ruido, es precisión.
La ejecución táctica de Miami, en particular en la transición ofensiva y en la rotación defensiva, evidencia una coherencia sistémica que supera con creces la lógica de los equipos convencionales. La profundidad de su banca, combinada con la eficiencia de su triada ofensiva -Herro, Adebayo, Robinson-, constituye un modelo de excelencia operacional en el contexto del baloncesto contemporáneo. Los Bulls, por su parte, exhiben una incoherencia estructural que desafía cualquier explicación racional.